miércoles, 27 de mayo de 2020
Biblioteca de Silos. Bernardo andando

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41. La hora de la comida.

Siempre a la luz del día.
     1 Desde la santa Pascua hasta Pentecostés comen los hermanos al mediodía y cenan al atardecer. 2 A partir de Pentecostés, durante el verano, si los monjes no tienen que trabajar en el campo, o no lo impide el excesivo calor, el miércoles y el viernes ayunan hasta las tres. 3 El resto de los días comen a las doce. 4 Manténgase la comida al mediodía si tienen que trabajar en el campo o es excesivo el calor del verano, según lo disponga el abad. 5 Organice y disponga todas las cosas de tal modo que se salven las almas y actúen los hermanos sin justificada murmuración. 6 Desde el catorce de septiembre hasta el comienzo de cuaresma comen siempre a las tres. 7 Pero desde cuaresma hasta Pascua comen al atardecer. 8 Y se celebrarán las vísperas de tal manera que no necesiten luz de lámpara para cenar sino que finalicen todo a la luz del día. 9 Se dispondrá siempre de tal forma la hora de la cena, o comida, que todo se haga con la luz del día.


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